1. Se notó el mismo día, no a las tres semanas

Todos los demás me pedían fe. «Dale dos semanas.» «Dale un mes.» Y a las dos semanas te miras al espejo y no sabes si ves algo o te lo estás inventando porque ya te lo has gastado.
La primera vez que usé el gel violeta me enjuagué, me acerqué al espejo y el tono estaba visiblemente más frío. No blanco de anuncio: más limpio, sin ese fondo amarillento. Pasa porque el violeta neutraliza el amarillo al instante, la misma teoría del color del champú morado de las rubias.








