Se llama PAP+ (ácido ftalimidoperoxicaproico) y es uno de los avances más relevantes en blanqueamiento dental de los últimos años.
Desarrollado y validado en ensayos clínicos, su mecanismo de acción ofrece resultados comparables a los sistemas tradicionales, con una diferencia clave: no compromete el esmalte ni genera sensibilidad.
Y la innovación va más allá. Las formulaciones más avanzadas con PAP+ incorporan hidroxiapatita y citrato de potasio, ingredientes que no solo protegen el esmalte durante el proceso, sino que lo remineralizan activamente. Con el uso continuado, el esmalte no se desgasta: mejora.