Con la popularidad del corrector de color dental, el mercado se ha llenado de productos que se apoyan únicamente en el pigmento púrpura para generar un efecto óptico superficial.
El resultado es simple: mientras el pigmento está en la superficie, el tono mejora. Al enjuagar, desaparece.
Purple V34 de Obsessive Smiles marca la diferencia por una razón técnica concreta: combina la corrección cromática inmediata con PAP+ (ácido ftalimidoperoxicaproico), una tecnología de blanqueamiento avanzada, desarrollada en España y validada en ensayos clínicos sin sensibilidad registrada.
Pero la fórmula va más allá.
Incorpora hidroxiapatita y citrato de potasio, activos que trabajan sobre el esmalte, ayudando a remineralizarlo y reforzarlo durante el uso. No solo no lo compromete, sino que contribuye a mejorar su estado con el tiempo.
Formulado y fabricado en España por un equipo de odontólogos. No es un producto genérico, detrás hay criterio clínico y una formulación diseñada para ofrecer resultados más completos que un simple efecto óptico.